lunes, abril 13, 2009



Todo 11 tiene su 13, dice un lema no tan reciente de la revolución bolivariana. Yo diría que todo vacío de poder tiene su golpe. En estos días de profunda disonancia, de angustiosa contemplación de monólogos resonantes, queda en duda cuál es la función y el propósito del canto de la moneda.

Queda muy claro, por lo general, cuál es la función de la cara y del sello, que en medio de los azares de la historia se ubica en reposar oculto o en mostrarse. El rol complejo y poco relevante de la política electoral en nuestras vidas se manifiesta como el giro de una moneda, mientras que queda en duda si el canto es la representación de la distancia mínima entre dos lados opuestos o el enlace entre aspectos que se dan existencia mutuamente.

Disculpen la pesadez, pero así se ponen algunas personas ante tanta polarización. De nuevo se reviven los asesinatos, se repiten los vídeos de las ejecuciones realizadas durante las manifestaciones del 11. Las vejaciones del brevísimo gobierno de Carmona. La absoluta locura que se apoderó de un país por unas horas, de unos por despecho y de otros por euforia.

El sentimiento de revancha sigue allí presente. La sensación de que cualquiera de las dos caras de la moneda está dispuesta a todo para dejar de reposar oculta sobre la mesa para relucir y colocar a su hermana en las sombras. El canto; sin embargo, siempre está en la misma situación, puede cambiar su orientación ligeramente al darse las acciones de opuestos rivales; pero poco representa en el giro de la moneda.

Quedan dudas, frente a la condena de un par de policías, de cuáles son las responsabilidades en juego, quiénes los responsables y cuál es la magnitud del daño hecho en aquellos días. Dentro de la sana convivencia queda muy claro que la cacería de brujas realizada el 12 de abril no ayuda en nada como recuerdo a contar en las filas de la oposición a demasiados ex oficialistas. De la misma forma, los eventos ocurridos en la embajada de Cuba - más allá de lo simpática o antipática que pueda resultar la injerencia del país antillano en nuestros asuntos – representan un testimonio de la falta de civismo de quienes reclamaron para sí, en su momento, la exclusividad de la educación y de la moral.

Pero claro, nunca puede quedar por fuera el uso constante – aparentemente legítimo – de la denominación de golpe de estado de los eventos que dieron lugar al finalmente nombrado Carmonazo. La acusación constante hacia los medios como responsables directos, únicamente a través de los medios da un poco de escozor. Las acciones legales en contra de todos los conspiradores, fascistas y golpistas asustan y no precisamente por su precisión. Quienes ayer acusaron y hoy acusan a diestra y siniestra han sido profetas de magnicidios que nunca ocurrieron, de masacres nunca ejecutadas, de bombardeos que parecen más asociados con Pegaso que con B-2 Stealth, de acciones bélicas más cercanas a Aragorn que a Collin Powell.

A veces, quisiera poder consultar la literatura de Tolkien acerca de la Tierra Media para entender la dinámica de fantasía de nuestro conflicto. Porque parece que en lugar de diálogo político se realiza un duelo mágico entre hechiceros que fabrican la existencia con mantras poderosos. Se transforman ciudadanos comunes en fascistas asesinos con una mera acusación, luego los otros transforman en simios irracionales a sus rivales. Así, entre hechizos de transmutación y duelos de conjuración, los hacedores de sueños y pesadillas nos hacen pensar que sus palabras son importantes para nosotros. Casi de la misma forma que nos deberían parecer bonitas las actrices de telenovela – es un asunto que raya en la obligatoriedad, a pesar del botox, el raquitismo y el exceso de polímeros en el cuerpo – y para las féminas en los actores, quienes no cuentan con menos de los parapetos anteriores, aunque podría sustituirse el raquitismo por los anabolizantes.

En medio del show/duelo de espectáculos de ilusiones y fantasías, algunas cajas mágicas han dejado a los dulces voluntarios picados por la mitad. Ahora - aún - la moneda parece haber sido lanzada al aire nuevamente.

¿Cara o sello?


La imagen usada es de un autor al cual no hemos podido identificar ni ubicar. En caso de aparecer puede desaparecer la imagen, o aparecer su nombre.

lunes, abril 06, 2009

Pensar y repensar las críticas que fluyen en el día a día agota. Es un ejercicio que lejos de tonificar desgasta. Es el caso de pensar, por ejemplo, si es cierto que solo critican la superficialidad de nuestras sociedades occidentales aquellos que están más cerca de la fealdad que de la belleza. O si, aquellas mujeres que critican las numerosas cirugías, realizadas de manera industrializada, son mujeres o bien benditas por la genética por una explosiva voluptuosidad – de la que se avergüenzan – o mujeres que no fueron benditas con nada sino su aguda percepción e inteligencia.

Da lo mismo pensar, por ejemplo, del comentario del varón, que señala que la habilidad en las artes del amor supera por mucho la importancia de la virilidad métrica. O por ejemplo, el caso de la autocrítica de la abundancia, de la literatura prolija acerca de las desgracias implicadas en la posesión de riquezas materiales incalculables, de aquellos, que con esa misma literatura aumentan su flujo de caja a un punto difícil de manejar con principios y libre de sustancias ilegales en el torrente sanguíneo – aunque nunca deja de ser preciado el uso de sustancias legales y autorizadas.

Y al final del día, las preocupaciones y las críticas realizadas en contra del estado de las cosas desde la tradición, en contra de la desnudez, la pornografía, la creciente violencia en los medios, los escotes pronunciados, las curiosidades degeneradas de los niños, las faldas de reducida longitud – y decoro -, los "chorcitos" escasos de tela – y de decencia - , la promiscuidad y el adulterio, en fin, la cercanía del fin de los tiempos nos hacen sentir como una generación degenerada.

Nos preocupamos por los usos poco provechosos del tiempo libre de nuestros jóvenes, nos dolemos por la irresponsabilidad de los nuevos padres, por la sempiterna ausencia materna de la mujer liberada y por los cada vez más frecuentes desastres naturales. Familias atomizadas por doquier, donde los divorcios son más comunes que los besos, los crímenes pasionales más frecuentes que las reconciliaciones. Esto sin dejar a un lado el terrible fenómeno de la violación legitimada en el deber matrimonial. Nuestras tradiciones han sido pervertidas por los oscuros deseos de libertad, la preocupante individualidad y la escasa organicidad de nuestras comunidades.

La falta de participación, de preocupación, de respeto e incluso, de simple interés en los demás, pareciera estar solidificando la idea del Apocalipsis. Escuchamos los cascos de sus jinetes por doquier, la tierra vibra, los cielos retumban y el llanto de millones de niños hambrientos y adoloridos nos atormentan para recordarnos que estamos muy equivocados con la forma en cómo estamos manejando las cosas.

Hace menos de 20 años el muro de Berlín lucía firme, la historia aún parecía regirse por dos versiones de mundo comprensibles. Por alguna razón, el materialismo individualista estaba más cerca de la espiritualidad que el colectivismo tiránico.

Hoy día, los disensos son más abundantes, aunque quizás sea porque ahora nos parecemos mucho más. Los fanatismos, las incomprensiones e intolerancias son la agenda presente, sin dejar de ser una profunda paradoja.

Por estas latitudes nos preocupa el enrojecimiento de la política continental, con una presencia cada vez más sólida de la izquierda en América Latina, con un presidente demócrata y negro en el líder ideológico y cultural de las Américas – aunque ahora la disputa es abierta, Britney sigue siendo más influyente que Lina Ron.

En general, la falta de credibilidad de las críticas a nuestro mundo, a nuestro país y a nuestra localidad se fundamenta en la sospecha de un interés individual enmascarado en el supuesto interés en un bien colectivo. Lejos de pensar que alguien quiera ayudar, sabemos, que quiere imponer su punto de vista sobre el nuestro. Y por supuesto, lejos de tomar en cuenta la buena voluntad nos rebelamos y hacemos absolutamente todo lo contrario. O al menos eso diría un conservador. Porque para lo que algunos es falta de principios, para otros es falta de compromiso con la esperanza.

Desde la tradición, nuestro querido conservadurismo tirita de terror, mientras los apasionados amantes del futuro bonito vibran de esperanza. Pero a nuestra generación degenerada no le interesa. Está por verse si alguno de estos tres grupos puede dar el giro definitivo de nuestra historia hacia un nuevo final. Y a un nuevo comienzo.

martes, marzo 10, 2009

Regresando de Margarita, la mente debería despejarse, el discurso alivianarse y las pasiones ser mucho menos odiosas, mucho más tropicales.

Pero son suficientes dos días en Caracas para volver a la normalidad absoluta.

He meditado respecto a qué tema podría ser interesante comentar y no se me ocurre otro que unas búsquedas que hice un Google para enseñarle a una colega qué es un operador booleano. Luego de pensar en un par de palabras de uso común, me doy cuenta del siguiente numerazo:

Venezuela AND Chavez: 10.700.000

¿Sorprendente?, o un poco más vulgar, ¿Cagante?

Venezuela, por sí sola, refleja mucho más que eso: 240.000.000, que es 55 millones más que porno, que es algo así como 185.000.000 de entradas.

La cosa va así:

Palabras clave

Resultado Global (entradas)

Duración (seg.)

Venezuela AND Chavez

10.700.000

0.16

Venezuela AND turismo

10.400.000

0.43

Venezuela AND sexo

5.880.000

0.06

Venezuela AND dinero

5.320.000

0.23

Venezuela AND petroleo

4.850.000

0.16

Venezuela AND violencia

2.730.000

0.18

Venezuela AND chocolate

2.020.000

0.46

Total

41.900.000

1,68


De estos datos podemos sacar, al menos, 4 conclusiones:

  1. Venezuela es mucho más atractiva que la pornografía, al menos para escribir acerca de ella y publicar cosas en internet acerca de ella.
  2. Para convertir a Venezuela en una verdadera potencia turística deberíamos hacer eventos especiales para turistas extranjeros basados en Chávez, sexo y dinero. Quizás un espectáculo al estilo Las Vegas con Chávez echando cuentos, con espacios de baile donde dirige un grupo de bailarinas semidesnudas y billetes de 100 fuertes volando por todos lados.
  3. Ver en los últimos dos lugares, de manera tan sorprendente a la violencia y el chocolate nos da una idea clara de qué hacer para acabar con la violencia: Intercambio de armas de fuego por armas de chocolate.
  4. Una investigación realizada en menos de dos segundos no guarda ni un resquicio de seriedad, ni siquiera de responsabilidad.

Pero bueno, basta de aclaratorias. En definitiva, el momento llama, el tiempo que vivimos reclama una respuesta.

¿Qué hacemos ante las nacionalizaciones?
¿Qué hacemos con el acaparamiento?
¿Qué hacemos ante la especulación?
¿Qué hacemos ante la arbitrariedad estatal?

Quizás algunos estén de acuerdo conmigo. Pero estar indefenso ante el Estado, el Sector Privado y los particulares resulta como demasiado fuerte. Sin embargo, considero que es el momento de construir una economía del odio.

Hay que ahorrarlo, reducirlo al mínimo, así como si el odio fuera un gasto horrible en dólares a precio del mercado paralelo (porque ahora no es negro sino paralelo, ¡cómo me encantan los eufemismos!)

Por eso, creo que es mejor que los comedores de arepa se pongan de acuerdo y boicoteen las areperas que consideren abusivas con los precios y manden al gobierno a hacer cosas más provechosas. Conozco algunas ciudades donde hay viejitas que pasan horas vendiendo dulces, gente que anda por la calle pidiendo real y hay niños en harapos que se nota que tienen como 17 años, pero tienen el tamaño de uno de 11.

Es mejor ahorrar odio y no perder tanto tiempo intentando ganar una discusión. Las discusiones no se ganan, se construyen.

miércoles, febrero 18, 2009

Algunos pudieran pensar que mi nivel de escualidismo - bastante discutible - me obliga a publicar algo respecto a la derrota electoral. Algo que mantenga la motivación desde una perspectiva distinta lo que quizás habrán podido leer o escuchar durante los últimos días, desde el domingo hasta hoy.

Noto con desgano, la facilidad con la que se odia, la dificultad de entender y el fastidio que da ubicarse en una postura relativamente respetuosa respecto a otros.

Da hasta aburrimiento profundo - al menos para alguien que no se considera un líder de la casta moral - ubicar un pronunciamiento en un lugar tan complicado como el respeto mutuo.

Y todo este desdén, toda esta... desidia... no es más que el afecto apropiado para el actual. Porque, ciertamente, me ha dado por divagar, que el modelo más cercano al proceso de funcionamiento de polis venezolana es el liceo.

Si ubicamos los roles dentro de un modelo explicativo, el carajito más rata del liceo es... ¡nuestro Presidente, Hugo Rafael!

No solo es el más rata, sino que es hijo de la Directora. Nadie quiere meterse con él, los profesores le tienen miedo, las maestras mucho más. Muchos le temen, pero muchos más le jalan bola.

Al final, a la mayoría le parece un tipo realmente simpático, conversador, arma las mejores rumbas, tiene de su lado a los tipos que pegan más duro, los más malandros. Y en general, aparte, ha armado zaperocos que aturden a los profesores, los directores del liceo - incluyendo a su mamá - y a los de los liceos cercanos que piensan que son mejores que el nuestro. Y estos zaperocos son muy importantes para conseguir apoyo adolescente.

Nuestro Presidente ha amenazado a los liceos sifrinos con una coñaza si se meten con nosotros, mantiene tensa la avenida con este tema, pero pocos creen que se genere semejante peazo. Ni siquiera los panitas de Hugo. En realidad, muy pocos en el liceo - sólo los más malandros - quieren caerse a piñas con los liceos sifrinos. Los demás simplemente les va bien con las rumbas de Hugo, aparte que los demás ratas nunca tomaban en cuenta a la mayoría de los chamos del colegio, solo se quedaban con su grupito de dos o tres para ir a levantarse a las chamas del liceo sifrino.

Hugo se empató con una sifrina, pero ya terminó con ella.

¡¿Y semejante estupidez dices para animarnos?! - me parece escuchar...

Sin embargo, cuando anuncio mis creencias respecto a las expectativas de la audiencia es para levantar la sospecha de que tales expectativas no serán satisfechas.

Por ahora, queda al menos una salida sensata. Nada de matar a Chávez, nada de golpe de estado, nada de referéndum revocatorio. No, eso no es sensato en un liceo. Cada gallo debe conseguirse un pana ratica. Alguien que ande con el más rata del liceo, para que lo apadrine.

Así que, estimados lectores opositores, si no han logrado tener un amigo chavista que los represente, es el momento de buscarlo. La política no debe ser un obstáculo para la amistad. Busquen dentro de sus gustos musicales, literarios, intereses espirituales y personales, hobbies, talentos e incluso cosas que detestan. Algunas de estas serán compartidas con el grupo que sienten que odian. Una vez que cada opositor tenga a un chavista que lo represente se habrá dado el primer paso.

No será posible abusar de ningún gallo sin generar un conflicto de algún rata con otro. Los gallos entenderán mejor a los ratas, e incluso pensarán que no son mala gente. No dirán que son ignorantes, negros desdentaos y sin cultura. Los ratas no dirán que los gallos son unos interesados insensibles, materialistas que viven en teorías y que nunca han pasado hambre.

Poco a poco, la paz, en medio de camisas azules y beige se forjará, en medio de la dinámica de secundaria.

Eso... o que abran cancha en el patio del liceo... lo cual - aquellos que recuerdan episodios bélicos de secundaria - siempre eran decepcionantes, torpes y breves.

martes, febrero 10, 2009

"Vivir una vida real como un ataque al corazón,
real como tener sexo sin condón,
real como cualquier barrio de cualquier planeta,
real como mis hermanas, que no se han hecho las tetas. "
Se aproximan otras elecciones y hacemos lo posible, en nuestro sano juicio, por convencernos de que es lo más importante a nuestro alrededor.
Recién siento la sensación de que estar ocupado es una metáfora y en realidad estamos desorientados, como si algo nos hubiera soltado en medio de un monte. Estamos demasiado ocupados (desorientados) como para prestar atención. Ya faltan pocos días para votar, es el día después del Día de los Enamorados. Más de un@ irá a votar con cara de content@, poco le importará el NO y/o el SÍ de la pantallita comparados con los síes y los noes de la noche anterior.
Claro, ¡¿pero de qué hablo?!... ¿de perversa lujuria? ¿Lascivo romance? En lugar de cosas importantes (¿elecciones?)
Hoy viví de cerca la tentación criolla de dirigirme al Pueblo. Tengo la idea de que tod@ hereder@ de Bolívar ha sentido la tentación de detenerse ante una masa de gente y pronunciar unas palabras sentidas, pedagógicas, iluminadoras… y luego retirarse y seguir con su vida ocupada (confundida) porque la política no es para gente decente.
La rutina tiene momentos que atomizan la masa, individua las mentes sofocadas en medio del zaperoco. Uno de esos lugares espectaculares del continúo espacio/tiempo es cuando el andén de la estación de Petare se rebosa de gente. Una vez que te das cuenta - desde arriba - que no puedes seguir caminando porque no cabe más gente abajo, notas como derredor tienes decenas de personas con sus mentes también recién despegadas del conglomerado ensordecido que se iba a montar en las escaleras mecánicas.
Y cuando te asomas y ves el andén es cuando llegas a entender a Chávez y sus predecesores. Sientes un fresco por ver la masa desde arriba desde un punto de vista privilegiado. Sientes que podrías gritar hacia abajo, solicitar la atención de cientas de personas y que ellos atenderían. Primero por curiosidad, pero luego, estando tan ocupados (confundidos) podrían tomarte en cuenta y seguir con sus vidas después de vivir un episodio de frenesí caraqueño.
Y esta experiencia imaginaria de poderío carismático es también profundamente escatológica. En pocos segundos el andén se desocupa y terminas frota’@, espaturra’@, apreta’@. Y allí agradeces estar en Caracas y no en París. Porque aquí al menos olemos bien.
Ves la prensa, notas con agradecimiento que hoy no hay cuerpos calcinados en la primera página (saturado). Hoy, para mayor alivio, los titulares tienen que ver más con “política”. Así vamos, de elección en elección, pensando que es lo más importante. Más importante que el calentamiento global, que querer, ser querido, que vivir en paz, que la gente calcinada, que la gente que calcina a otros, que la impunidad, que la injusticia, que la pobreza, que los presos, que los niños de la calle, que el embarazo precoz, el SIDA, la gripe aviar y todos los demás artefactos ingeniados desde el cerebro más vergatario del mundo para distraernos de votar, que es lo más verdaderamente importante (agotado).

Iré a votar como quién fuma sabiendo que da cáncer. Votaré con la esperanza de que seamos de las últimas generaciones que viva en un sistema tan perverso como la “democracia” electoral.
Habiendo dejado el cigarrillo, no he podido dejar el hábito autodestructivo de votar.
Quisiera imaginar un mundo sin elecciones y sin tiranos al mismo tiempo. La utopía de un mundo sin Estado que burocratice y desordene todo, la Utopía de un mundo sin desalmados que liquidan millones de empleos y se quedan con su bono de desempeño de un millón de dólares.
Para quiénes se lo preguntan, a ese mundo me refiero cuando pongo “libertarian” en mi Facebook.

viernes, enero 30, 2009

El día de hoy he llegado a acumular suficiente absurdo para articular un nuevo post en esta, la pipa con menor contenido de sustancias peligrosas para la salud, disponible en el mercado internacional.
En apenas un par de semanas - el 2009 promete - se han podido desencajar diferentes piezas del reloj de esta bomba de tiempo que es nuestro querido mundo.
Furia centrífuga de emociones sin cuartel.
Estamos en tiempos de entrelazamiento, de tradiciones al borde del abandono, de rebeldías nuevas y todo esto al margen de lo trascendental, radicado profundamente en lo banal.
La importancia de la apariencia, del buen vestir, de los buenos modales, la cortesía, el respeto a las pequeñas cosas, lo que suele llamarse “educación” en la vida coloquial está entrelazada con algo que está pronto a sustituirle. Muchas tradiciones han ido desapareciendo, y mientras no nos parezcan totalmente exóticas o fuera de lugar nos parecerá que estamos dejando que muera algo importante de nuestras identidades.
La confianza en los colectivos sigue fluctuante ante nuestros ojos. En general, podríamos decir que los partidos políticos siguen teniendo aspectos bastante dudosos, las fundaciones con enfoque caritativo dejan cosas que desear y los grupos políticos de corte no partidista sino más bien de orden violento tienen poca legitimidad de calle. Otras instituciones de otro corte, como la iglesia o la masa informe que conforman los medios de comunicación social corporativos y los comunitarios han visto sus legitimidades individuarse de manera profunda.
En cuanto al orden de las cosas en nuestro país, la pregunta es: ¿la democracia es importante en Venezuela?
La democracia como modelo político no luce necesariamente como el favorito de los venezolanos y las venezolanas. Tampoco es el más cómodo. La democracia, y particularmente una democracia de izquierda auténtica, requiere de una alta tolerancia a la incomodidad, lo cual no abunda particularmente en nuestro país. Y no me refiero al discurso auto-narcótico de algunos círculos dentro de la denominada “oposición” respecto a la imposibilidad del comunismo en nuestro país porque al venezolano le gusta comprar como loco.
Voy por la playa del frente, el asunto incómodo de la democracia es que hay que proponer desde liderazgos atomizados para que el sistema esté sano. En una democracia de corte zurdo se necesita de la circulación de acciones e ideas espontáneas pensadas en función del bien común. También atomizadas en cientos de miles de personas orientados a mejorar la vida de millones de personas a su alrededor.
Sin embargo, estas acciones no suelen visibilizarse y articularse en nuestro entorno político. De hecho, todo lo bueno y lo malo de nuestro peculiar ambiente de partidos y elecciones gira en torno de la figura del presidente, de manera prácticamente exclusiva. Entonces, la democracia ¿ofrece algún valor configurador a nuestro sistema político?: Sí, pero sobretodo a la fachada.
Más allá de la frase famosa de Bolívar respecto a la permanencia prolongada de un ciudadano en el cargo presidencial – a lo cual sucedió, unos años después, la autoproclamación de Bolívar como Dictador – el afianzamiento de la noción de importancia de un líder único que unge con su palabra las iniciativas de los diferentes colectivos de un país y maldice los otros nos coloca en un punto donde resulta sumamente adverso el construir una cultura democrática de liderazgos que puedan coexistir desde diferentes aristas de manera más o menos pacífica y simbiótica orientadas desde el principio del bien colectivo.
Por los momentos quizás quede luchar por lo incómodo, por lo justo, por la renovación permanente de nuestro modelo de convivencia, incluyendo su fachada.

martes, enero 06, 2009

"Año nuevo, vida nueva, más alegres los días serán"

El estribillo resuena en el cajón del pecho y no ha finalizado la primera semana del último año con un solo dígito de la primera década del tercer milenio en curso de la era cristiana.

La Billo's es un ícono de la nostalgia, al menos para nosotros. La gaita, también, a pesar de sus intentos de rejuvenecimiento, sigue siendo la misma gaita, más o menos desde que nací. La época que precede al año nuevo por nuestros predios está repleta de años viejos por alguna suerte de paradoja, lo cual nos hace indagar en un misterio anejo a nuestro época: ¿Y cómo - o qué - hacían antes?

¿Qué se bailaba antes de la Billo's? ¿Antes de 5 pa'las 12? ¿Antes de Maracaibo 15, Gran Coquivacoa y el Inmortalísimo Monumental de la Gaita, Ricardo Aguirre, con La Grey Zuliana?

¿Antes se bailaba? ¿Qué se hacía, en aquel tiempo cercano a la génesis del universo previo a Billo's, Los Melódicos, el furruco, los despojos del Arquitecto de Sueños y las predicciones de Hermes?

Por supuesto, la seriedad de tales cuestiones merecen una respuesta. Pero no la daré yo.

Lo que quisiera perforar con un pequeño chinche metafísico y dejarlo colgado en este corcho virtual al menos unos cuantos días - nótese mi ambición desmedida - es que en nuestra tierra y en nuestro tiempo se vuelve clásico lo que logra perdurar por más de 30 años. Lo peor - o lo mejor -, es que no nos sorprende en absoluto. La liviandad de nuestra estética es tal que las formas de lo bueno, lo bonito, lo feo, lo bello y lo trascendente varían como los precios de los artículos de consumo diario.

No confundamos las ligeras manifestaciones estéticas de la moda de pasarela que se define a sí misma por temporadas, si no aquella belleza que hace varios años tenían los atardeceres, una belleza profundamente amarrada al sonido de punteo de una guitarra, que ahora es como más bien Zen. Sin dejar a un lado la dolorosa contradicción para nosotros de empezar a sentir nostalgia por un pasado no vivido, mientras la disolución de los proyectos organizadores del mundo hacen el futuro cada vez más incierto y, por ende, menos susceptible de inspirar ánimo de lucha.

Do you follow me?

No quisiera profundizar mucho más en esta idea hasta el punto de que parezca algo preocupante, porque no lo es necesariamente. Quizás sea más bien vicioso contener un ancla estética de la contemplación y ver lo bonito más o menos igual siempre, o nunca sentir nostalgia. Pero bueno, según lo prometido y lo que ordena la costumbre, no me queda más que desearles un ¡¡¡¡¡¡¡FELIZ AÑOOOOOOOOOOO!!!!!!!!

jueves, diciembre 18, 2008

El año está por terminar. El blog tiene menos de una entrada mensual, por este lado, la cosa no va bien con los propósitos del año pasado. Tampoco estoy en Londres y ahora no tengo carro.
La cosa pareciera no pintar bien, la Reforma que rechazamos en Reférendum fue impuesta por Ley Habilitante parcialmente y lo que falta quieren volver a consultarlo, a ver si la opinión está distinta ahora. Y las opiniones cambian.
No, definitivamente no va bien la cosa, el petróleo bajó a menos de un tercio de lo que llegó este año, menos de un tercio del promedio de los últimos años aproximadamente. Terrible, terrible. Caracas huele peor, hace más bulla, está más violenta, más sangrienta...
Y uno piensa "¿Será que me voy para otro lado, será, será, será?". Y desde la absoluta terquedad más terca e irracional, de la que te hace equivocarte a propósito, sale un NO, pero como rabioso....
Y no porque no se pueda, vamos, los chinos más pobres emigran, los mexicanos más empobrecidos se meten en una van arriesgándolo todo por una esperanza. El problema es ese, falta de fé. Sí, con minúscula, porque no voy a hablar de temas religiosos, pero no confío ciegamente en ningún país - no confío ciegamente ni en mi gente -. Que me digan lo que sea de Australia, de Canadá, de Inglaterra o de Estados Unidos, incluso de España.
Y sí, tienen razón en muchas cosas, pero como les digo, en ese particular tengo una terquedad ciega que me domina, no es más ni menos que fé, es como más bien otra cosa.
Se acerca el final del año, quisiera pensarnos como pícaros audaces, como héroes desgarradores, como poetas del camino, como artistas del vivir. Pero somos más bien otra cosa. Somos venezolanos. Somos sudamericanos, pero no tanto; caribeños, pero no tanto; latinos, pero no tanto. Los que tienen todo, pero no tienen nada; los herederos cobardes de los héroes más valientes, los pícaros más astutos de todo el continente, capaces de evadir las mayores desgracias, capaces de evadir las mayores utopías.
Siempre tenemos planes más urgentes - como sobrevivir, por ejemplo - a tener una vida decente. Es más importante, siempre, que no nos jodan, a simplemente no joder.
Muy probablemente esta sea el último post del 2008, 4 cifras, su suma da 10, la multiplicación da cero, la división da 0.25 o 4 si se hace a lo chino. Ha sido un año, espero que para muchos, salvado por el amor. Por el cariño de una sonrisa, por la mirada de la esperanza y de la fé pero en otra persona con nombre, con apellido, con cédula y con familia. No un país anónimo, no un partido que se hace pasar por hombre, no por un continente al que no le importas nada.
A los pícaros - los rogue o trickster como dirían los arquetipalistas (Quedé fiebrúo con un libro de Axel Capriles) - no nos queda más salvación para sanar nuestro oscuro individualismo que desplegarnos en otro, amándolo, odiándolo, o al menos, haciendo que nos importe.
El amor, el romance, la pelea, la pasión por alguien. Eso fue el 2008. El que se preocupó por la economía, le pareció que el año fue: malo, la política: malo, la sociedad: malo, el bien común: malo.
Para el que se enamoró, se despechó, o se arrechó fue un año de vida provechoso. Para los demás, les recomiendo un esquema mixto de actividades afectivas para el 2009 (A veces me crispa el tono Hermético de estas frases); pero todos tenemos debilidades por lo profético, así sea echando vaina.
¡Qué viva Venezuela! ¡Feliz Navidad y el año que viene les doy el feliz año!

domingo, octubre 05, 2008

Poco veo televisión. Poco me informo. Poco leo prensa. Casi todo el tiempo de ejercicio intelectual lo dedico a la especulación.

Actualmente, 3 fenómenos me llaman profundamente la atención:

- La víspera de otro proceso electoral
- El colapso financiero mundial
- El caso del maletín

En cuanto al primer punto, creo que no pecaría de exagerado, si atino a especular que ha habido al menos un proceso electoral anual desde 1998. No recuerdo un año sin algún proceso de votación y tampoco recuerdo muy bien que se eligió las últimas 3 elecciones. Sé que por ahí había una reforma que fue rechazada pero que igual se impuso - por ejemplo - pero al final, esto no es nada importante.

La definición de la "oposición" como una categoría homogénea ha demostrado ser un mecanismo perverso para deslegitimar iniciativas disidentes a través de acciones cada vez más grises, egoístas y descaradas. Han habido tantas puñaladas a nivel interno de la "oposición" y también, por qué negarlo, del lado del oficialismo, que debo mantener mis ojos entrecerrados para evitar ser encandilado por el metal relampagueante de los puñales que vuelan en todas las direcciones.

Entonces ahora lo que queda es votar. Lo más terrible de estas últimas 10 elecciones, es que ni los abstencionistas podrán tener la conciencia tranquila. Vote por quien vote se sentirá chimbo. Si no vota, se sentirá peor. Entonces vote, vote con pasión, con entusiasmo, como si importara, como si las últimas 10 veces hubiera dado algún buen resultado.

En cuanto al segundo punto, he visto por allí algo de comedia respecto al colapso financiero internacional. Existe una versión muy sólida respecto a por qué está ocurriendo la crisis y al parecer tiene que ver nuevamente con espacios poco auditables de flujo de dinero. Esto nos podría recordar la crisis de Enron/Arthur Andersen, por ejemplo y como consecuencia directa de la misma, la ley SOX.

Yo por mi parte, sigo pensando que los mercados de valores son cosas interesantísimas. El día que un crack financiero mundial no genere un alza en la Bolsa de Valores de Caracas, quisiera estar allí. La crisis actual también me recuerda la de finales de los 90, con el cuento del colapso de los tigres asiáticos. Hoy día, los tigres están bien, de hecho están bastante mejor que Estados Unidos y Europa en la crisis actual. Latinoamérica pareciera ser otro espacio del mercado donde podría buscarse refugio, pero honestamente, creo que los cambios que parecen asomarse en el horizonte en función de esta crisis actual son más que todo literatura entretenida y refrescante. El día que se presentó el problemita con el Plan de Rescate uno que otro experto asomó una caída inevitable del mercado latinoamericano, otros fueron un poco más optimistas, en todo caso, el dilema será cerrado a futuro.

Finalmente, y por ello no menos importante. El maletín. Si PDVSA, Playboy, la DISIP, la Inteligencia Militar Venezolana y la televisión argentina están juntas en esto, algo debe haber allí interesante.

Más que la ex agente Telpuk, más que el Guido, más, inclusive, que autoridades como Ramírez o El Aissami. La verdad es un caso apasionante, espectacular. Primero 800 mil dólares en un maletín. Todo el escándalo era que fue en un avión pagado por nuestra empresa bandera. Es como si el mapa de Venezuela hubiera pagado el avión y hubiera dado la plata para el maletín.

Resulta que habían US $ 4.2 millones más en el avión según Guido. Se dice que la plata, al menos los 800 mil, eran para la campaña de Cristina Fernández. Ahora, ¿para qué son los 4.2 palos?

Si bien es cierto que el presupuesto para traslado y guardia de nuestro presidente son 20 palos, por qué serían apenas 5 palos para que ganara Cristina.

Se asoman también otros gastos, pero creo que ya es hora de ver el dinero como algo irrelevante, sobretodo cuando es dinero de nuestra nación. No es importante el patrimonio nacional, no es importante, no es importante cubrir las necesidades de los ciudadanos, no es importante, ya se ha avanzado demasiado, en Venezuela nos hace falta es influencia en Latinoamérica, más nada, no necesitamos ese cochino dinero.

Lea el párrafo anterior hasta que deje de sentir esa envidia tan fea por nuestros países hermanos quienes reciben ese dinero que no necesitamos.

martes, agosto 05, 2008

Algunas veces, sumido en la cotidianidad evito el drama como discurso. Muchas veces me niego a mi mismo a conversar o siquiera orientar un diálogo hacia el género dramático. Sin embargo, hoy quisiera darme algunas libertades y orientar estas líneas hacia un rumbo lloroso y un poco cursi…

El rostro de una niña de 10 años, sonriendo sin mucho convencimiento, más por un tenor de coquetería. Retrato impreso en papel. En blanco y negro, y letras, sólo grandes, suplicando. Una pequeña manifestación en un semáforo, cargada de luto y de impotencia. La misma impotencia se desplaza hacia el tic-tac de la luz de cruce de mi carro, desantedida, ignorada por completo. El cigarro encendido que sale desde mi ventana y deja ir el humo, que es parte indispensable de su ser, con total indiferencia. El reggaetón que vibra y hace vibrar, con su lírica lasciva, con su desenfreno de criminal fallido.

Un hombre semidesnudo en un semáforo, con un letrero de cartón, anunciando su enfermedad incurable, suplicando por ayuda, y el limpiaparabrisas que solo atiende a la llovizna. Un niño, sin camisa, cerca de otro semáforo, con el torso expuesto. Mendigando, mientras enseña cicatrices de una infancia que probablemente nunca se transforme en otra cosa.

Caracas suplica, Caracas desespera. Pero el cigarrillo siempre dejará que parte de sí se vaya…

martes, julio 08, 2008


Me han preguntado varios amigos qué quiero decir con la pregunta:

¿Nacionalizando el enemigo?

Puedo asomar algunas cosas, pero las dudas son más difíciles de esclarecer que las opiniones. Nuestro Estado ha asumido nuevas formas de relación y de significación de aquello que no es Estado. Por un lado, el Estado ve a sus ciudadanos como perpetuadores, defensores, la sangre que fluye y sostiene el Sistema articulado y justificando su existencia.

Pero el Estado nos ve - o los ve, no sé si el Estado me considera su ciudadano - también como utensilios. No se diga más, hemos sido utilizados para proponer una manera dicotómica de ver el mundo y hemos jugado nuestro papel con descarnado compromiso. Sin embargo, no es de polarización de lo que quiero hablar, porque los compatriotas no somos nacionalizables, seamos partidarios o no de los funcionarios electos para ejercer una cuota de poder estatal. Lo que quiero hacer dudar - porque está muy claro, que no es hacer entender - es si el enemigo es nacionalizable, o si la nacionalización es una estrategia de anulación del enemigo.

Aspectos de importancia estratégica para la Nación, en orden cronológico mas no de importancia:

- Electricidad
- Teléfono
- Minerales
- Cemento y Concreto
- Acero

No digamos, que AES, Verizon, HECLA, Crystallex, Ternium Lafarge, Holcim y Cemex son el enemigo.

Cada una proveniente de países amigables:

- Estados Unidos (En uno de los casos específicamente Texas, casi poético)
- Suiza (Nunca hemos tenido nada en contra de los amables helvecios)
- Francia (Oh, París!)
- México (Órale! Nada en contra de los cuates! - excepto aquello de un cierto personaje electo por ellos quien fue denominado por un funcionario nuestro "cachorro del imperio")
- Canadá (¿Quién tiene algo en contra de ellos?)
- Argentina (No comments)

En fin, no podríamos decir que es un tema de lineamiento geopolítico de estos países en el mundo. Pareciera que solo tienen el penoso deber de ser el terreno donde se ubican las sedes de las compañías afectadas por el "nuevo" modus operandi de segmentación y anulación de resistencias de nuestro Estado.

Mis amigos se preguntarán:

¿Te volviste loco? ¿Estás defendiendo a Corporaciones Trasnacionales como si fueran víctimas de un gobierno del tercer mundo?

La respuesta, mis estimados es: no. No defiendo a las Corporaciones de nuestro nunca bien ponderado gobierno tercermundista. Simplemente digo, la disidencia política obrera-proletaria, la defensa de los derechos laborales, de participación política, de reclamo ante el abuso y la explotación lucen cada vez menos espontáneos.

Está siendo nacionalizado - o más bien estatizado - el activismo, el reclamo, el armar -un-soberano-peo porque no pagaron las prestaciones, las utilidades o alguna otra cosa de esas reivindicadas de alguna u otra forma, mediante el soborno, el chantaje o cualquier otra forma válida de lucha que tenga el mero empleado o proletario frente al patrono.

Antes, se le decía sindicalero al oportunista que tomaba la posición de director de un sindicato para su beneficio y el de sus amigos. Ahora, el oportunismo pierde escena, ahora todo pareciera estar tejido desde otra parte, cerca a Miraflores y así se le interpreta.

Se nos hace pensar, ahora, que los únicos que arman-peo en este país son pagados por alguien más: o el Gobierno o la CIA.

¿Acaso hay que pagarle a la gente para que se arreche?

Noticia nueva para muchos: conozco muchas personas que se arrechan y arman-peo gratis. Solo escriban en comentarios con su correo y puedo ponerlos en contacto - también gratis.

La imagen de la protesta proviene de www.apasarelrato.com, donde se agradece a Mary Hello. ¡Extendemos nuestro agradecimiento a Mary!


domingo, junio 22, 2008


Luego de un año completo trabajando para la misma empresa, he logrado finalmente gozar de lo que se denominan "vacaciones". Nunca antes lo había hecho de esta forma, tan discrecional, tan profesional... ¿Tan impredecible?

He decidido apretar el acelerador en dirección contraria a la urbe, distraerme un poco de su violento amor, de sus correas ensangrentadas, sus estallidos de ira, sus despechos desenfrenados... Hoy por hoy, he ido y venido, he leído, escrito y tachado, incluso borroneado, he escuchado piezas que había abandonado a una parte oscura de mi memoria... ¿Y cómo pasa tanto y tan poco en un año?

Durante meses, mis temas de conversación, mis preocupaciones, ambiciones, frustraciones y desesperaciones, provinieron del trabajo... Rapidamente, los espacios del habla son colonizados por otros temas, otras angustias, otros deseos...

La primera pausa, luego del primer sprint... es una sensación novedosa, basado en otra novedad. Y mientras tanto, se aproxima un nuevo reto. Muy cerca está ya, el TOEFL (IbT Mode), que está muy ligado a la cercanía de ingresar al postgrado. Nuevamente pensamientos van, pensamientos vienen, y puedo sentir la niebla helada de Londres colándose entre mis orejas. También la excitación inminente de estar en otra ciudad distinta, el frenesí londinense, el tono lluvioso de fondo, millones de personas, kilómetros de transporte subterráneo y superficial, bibliotecas centenarias, millones de libros, revistas y documentos disponibles las 24 horas para mentes desorientadas como la mía.

No podemos dejar a un lado el vacío en el estómago... El riesgo de la soledad, tanto en Londres como en Caracas, el miedo de perder lo que se tiene por ambiguas aspiraciones y relativos logros. Pero como diría algún personaje de alguna película no tan importante: "stick to the plan, boy!"y eso es lo que hago... Por alguna razón, sigo convencido de algo que se me ocurrió hace ya varios años, cerca de 4 ya... Lo cual es bastante complicado en mi caso particular. Pocas ideas son tan duraderas como lo ha llegado a ser el postgrado en Gran Bretaña. Y quizás tenga algo de sentido que su trascendencia sea cuestionable.

He sido, desde hace algunos años ya, una figura - nótese lo decorativo de denominarse a uno mismo, "figura" - que destaca por no pelear, no gritar, no agredir, ni levantar la voz para defender mis puntos de vista. De hecho, mi flexibilidad ha llegado a niveles tan exhorbitantes, que se acerca a la falta de confianza y amor propio.

Es algo, que he reflexionado, a la luz del sol playero, el maní y unos vasos de ron. Queda muy claro entonces, que si bien, no es necesario llegar a hostilidades si es necesario recuperar algunas características criticadas previamente, en este personaje - sí, otra palabra decorativa-

Luego de que se te hace creer con firmeza que obedecer es primordial, la paz el primer valor, la tranquilidad y la convivencia prioridades de existencia humanas... Es casi todo falso... O al menos, está planteado en términos muy truculentos... Hay que obedecer, pero solo de lo que se está convencido, la lucha es necesaria para procurar la justicia y; la paz es el mayor obstáculo para la gloria y equidad humana, la convivencia solo es posible con aquellos que están dispuestos a considerarnos como iguales y respetarnos...

En definitiva, más allá de la absoluta incoherencia de todos estos párrafos, quería definir con ustedes, o mejor dicho, retrazar... un rumbo distinto. Pronto estaremos cara a cara con el destino, para darnos cuenta, de que no es un día del juicio, o una hecatombe fantástica... es muy otra cosa

sábado, mayo 31, 2008

La aritmética es un conocimiento práctico brutal. Muy cruel. Simplemente sumemos: 12 horas de trabajo + 2 horas de trafico + 1 hora de almuerzo + 5 horas de sueño = 20 horas

Quedarían 4 horas para:

  • Una película francesa o una de origen asiático (Preferiblemente del sudeste)
  • Una cena
  • ¿Trotar?
  • Beber cervezas
  • Salir con amigos y/o pareja a cualquiera de las anteriores actividades
  • Trámites burocráticos
  • ¿Leer?
  • Facebook
  • Escribir en el blog
  • Revisar el correo
Y sí, a veces se duerme más de 5 horas, a veces las colas duran más y a veces... se trabaja menos de ese tiempo, ¡cómo no!

miércoles, abril 23, 2008

Muchos de nosotros conocemos la famosa fórmula de Einstein. Pensemos un poco respecto a la fórmula y nos damos cuenta de que hoy día los elementos que la conforman constituyen problemas difíciles de manejar, a saber:
  • Energía: recientemente, un artículo del Harvard Business Review habla respecto a la administración de la energía como punto crucial, siendo la administración del tiempo una interpretación recortada de la gestión del día a día. Este proceso del management de la vida nos ha ido inundando y el hacer una gestión empresarial del rendimiento cotidiano se ha vuelto cada vez más desenfrenado. Métricas empresariales, software, pruebas psicométricas, libros de autoayuda. Todos tienen que aportar y en medio de la fiebre no podía darme el lujo de que esto se quedara sin una pipa que nublara un poco el ambiente.

  • Masa: Sin complicarnos demasiado en cuestiones que no domino en absoluto, la masa a la que se refiere Einstein y por la cual se puede lograr idear una bomba nuclear – que es lo que interesa – es la masa invariante, en otras palabras, en reposo. Nosotros, en reposo, también somos, día a día una bomba nuclear en potencia. Muy tranquilos mientras comemos Doritos viendo la serie o mientras otros ven la novela. Un reposo mental, la invariancia de la mente suspendida en la pantalla, oculta la posibilidad siniestra de una explosión. En algunos casos se le llama infarto, en otras oportunidades… Locura temporal…
  • Velocidad de la luz: ¿Qué sería de nosotros si pudiéramos ir a esta velocidad? Apenas logramos llegar a los 240 Km/h y nos matamos como unos bolsas. En nuestros corazones arde el deseo de ir más rápido, pero no que la Humanidad, con mayúscula vaya más rápido, sino nosotros ir más rápido que la cuerda de ratas que están afuera esperando para jodernos. Es así, revisen un momento los breves segundos que han tenido para pensar durante el día, entre tarea y tarea, mandado y mandado, cola y diligencia, con uno que otro peo y verán que siempre, todos, queremos ir más rápido, pero nosotros nada más…

  • Al cuadrado: Esto si es bastante complicado. El pequeño número dos flotante es esquivo y quisiéramos aplicarlo para pocas cosas y que no exista para muchas. Es el caso de los reales, todo el mundo quiere su sueldo al cuadrado, pero no las deudas. Algunos quieren tener mujeres u hombres al cuadrado, pero solo los que tienen más de una – cuidado con una falla de cálculo y se quedan con el mismo zagaletón(a) al cuadrado – ¿Es algo digno de reflexión? En absoluto. Para eso estamos, para zumbarnos en este mar de palabras e intentar, en medio de la absoluta desorientación entreternos y llegar a algún lado por pura suerte.
En definitiva, E =mc2 nos llena de perplejidad. Nos hace pensar que desde que lo leímos por primera vez en Meridianito no ha cambiado mucho y que nuestra mente está como m – en reposo – a la espera de una explosión nuclear de creatividad, aprendizaje o simplemente suerte. Y, aunque Einstein haya dicho que Dios no juega a los dados, los misterios de los acontecimientos de la vida nos hacen pensar que quizás, somos los dados de un juego infinito, donde la apuesta siempre es todo por el todo.

miércoles, enero 09, 2008

En nuestra primera exposición del presente año 2008 quisiera tocar un punto que me inquieta de manera particular. Podría asegurar que todos mis lectores (que tampoco es un público de miles, no soy megalómano) han tenido muy de cerca la experiencia del delito. Es decir, todos estamos muy cerca de alguien que fue víctima del crimen, en cualquiera de sus diversas presentaciones.

Y lo que más me preocupa es el despotismo del terror. No hay forma de gobierno más sólido e inmutable que el que nace en las narraciones de la gente y este es el sistema de gobierno que se está solidificando en nuestra ciudad. Cada crimen que ocurre es relatado velozmente y las versiones de las naturalezas, índoles y propósitos de los agresores. Pero hay un punto que siempre queda pendiente y es la resolución del caso. Estamos ante el asunto polémico de qué hacer con el delito, el delincuente y el crimen, a 3 siglos del nacimiento de la cárcel - o podríamos decir del aborto, dada su dudosa eficacia desde un principio -. Adicionalmente, estamos frente a la importancia de la vigilancia, el miedo y los sistemas de seguridad. Pero sobre todo, estamos ante el mayor de los absurdos, que no es otro que convertir la impunidad en la culpabilidad de las víctimas.

En breve, y para dejar todo más confuso: La próxima vez recuerden, la víctima no es la culpable. Es el agresor.

viernes, diciembre 07, 2007

El poder de la palabra ha venido nuevamente a colación. Bien sea un entusiasta estudiante de clase media, bien sea el mismo presidente de la república, el poder de la palabra se manifiesta, o más bien, se hace palpable, en las acciones que se coordinan mediante la palabra.

Como diría Habermas, la acción comunicativa es la acción que coordina acciones, es una coacción sin coacción. Recientemente palpamos el poderoso efecto de la palabra. Los resultado del referéndum parten de un hecho comunicativo muy claro. Un sector político logró mayor convocatoria que el otro gracias a una ligera ventaja persuasiva. Con menos esperanzas de victoria, con menos fe en las instituciones, con carencias generalizadas de liderazgo político, se mostró que un mensaje sencillo, directo, dirigido desde diferentes voceros en simultáneo a una gran diversidad de personas generan resultados. Tan inesperados, que algunos dirigentes que deberían ser expulsados de la esfera pública por la oposición, llamaron al desconocimiento de los resultados publicados, antes de que se publicaran.

La paciencia de un grupo de jóvenes fue mucho más grande que la de voceros de política antañera, hablando de "alternabilidad republicana", como si eso le importara a alguien en este país. La movilización política transcurrió por el camino sencillo: los más creen en unos pocos y por adherencia a lo que son, hago lo que dicen, con mayor o menor convencimiento.

El desconocimiento de la propuesta de reforma y de las características propias del referéndum fue amplio en ambos sectores, tanto los que lo apoyaron como los que no. Una gran parte de ambos establecía vínculos causales entre la reforma y la igualdad, o entre la reforma y el castro-comunismo. De la misma forma, con la colaboración directa del Presidente, el referéndum se convirtió en un plesbicito, donde se jugaba no solo la reforma, sino la fidelidad de los seguidores del Presidente.

La carencia de política, así con "p" y no con "P", es notoria. La adherencia a personas y no a propuestas, es más un fenómeno del entretenimiento. Las propuestas, en el show business son tomadas en cuenta solo por críticos que conversan respecto a banalidades. Se observa con detalle acucioso el sudor frío en la frente del Presidente al reconocer la derrota, sus puños enrojecidos, las diatribas de pareja generadas que terminan afectando a la pequeña Rosinés y si alteramos un poco la trama, podríamos estar hablando de Britney Spears y Kevin Federline, solo que en este show que es Venezuela, se juega el destino de un país, no el de dos multimillonarios y sus respectivas familias y descendientes.

Pero bueno, podemos seguir con el show, nuestro artista principal dijo una grosería por tele y después de las fiestas estamos listos a participar en el show callejero gratuito de la movilización política. Y claro, por supuesto que hay millones de personas que están comprometidos con la causa, con su proyecto y el de sus compañeros de lucha. Pero esto es acerca del poder de la palabra y la acción coordinada, con resultados concisos, que siempre tiene su lado entretenido en Venezuela. El cuidado, que podríamos considerar, es que el show no se coma la trascendencia.

jueves, noviembre 29, 2007

En numerosas oportunidades he tenido la sensación de que la realidad está en otro lugar, quizás tan lejano como el Paraíso o el Infierno. La realidad en nuestro país es una suerte de promesa, algo que nunca hemos llegado a dar asiento.

Cuando conversamos acerca de la realidad social venezolana, siempre sentimos que dejamos de decir algo, siempre queda la sensación entre la garganta y la sien, de que algo quedó silenciado y que permanecerá asfixiado, en esa mezcla respiratoria y craneal, largo rato. No queremos perder las esperanzas, no queremos creer que nuestro país sea víctima del pensamiento causal una vez más, como cada día.

Circulan en nuestro entorno las explicaciones más dispares - y disparatadas - de por qué, cómo, cuándo - e incluso dónde - se fue el país al carajo. Nuestra falta de compromiso con nuestro tiempo es insostenible, la falta de sostenibilidad de palabras añejas, fundamentadas en los viejos mitos de la corrupción, de la viveza, el cortoplacismo, la naturaleza misma de nuestra "ciudadanía" y quien sabe que otro mal insuperable por nosotros mismos.

Nuestro mundo está al borde y está al borde desde hace décadas. Hace unos 50 años Córtazar decía en Rayuela, que el mundo, la realidad, el universo todo, perdía solidez. Aún hoy, sentimos que nuestro mundo está rayando en el límite de todo y que a la humanidad no le queda mucho tiempo. Sentimos que nuestras luchas no prosperarán por mucho tiempo, que si obtenemos resultados serán llevados por algún terremoto, inundación o alguna otra muestra de que el comportamiento de la humanidad como un todo ha sido deplorable para con la naturaleza.

Y en este contexto, nuestra capacidad para la preocupación es tan amplia, que lidiamos con nuestros asuntos locales. El ejercicio de la actividad política mediante el voto, nos preocupa nuevamente, luego de unos 8 años consecutivos con más elecciones que navidades. Y el hastío, el miedo, la angustia, la rabia, la esperanza, la alegría, el sopor, la desesperanza, nos encantan de nuevo con sus vaivenes y deslices.

Sin embargo, ahora cuando la claridad es más necesaria, cuando el razonamiento agudo y el debate es indispensable para el futuro como una sola nación, se palpa con dureza que es cierto aquello de que somos más un pedazo de tierra con millones de personas encima, que un país.

Ejerceremos el voto el día domingo, espero que abundantemente, espero que con criterio. Deseo que entendiendo, que las leyes y las constituciones en este país, nunca han hecho nada por nadie que no sean los más poderosos de turno. A aquellos que gozan de ese poder mis saludos y mis consideraciones. Lo triste del poder, es que cuando más personas creen y aprecian más tu palabra, cuando la felicidad de millones de personas está tan vinculada a lo que puedas decirles, es cuando más difícil se hace que el poderoso sea honesto con su gente.

Si existiera alguien que opinara igual que toda la gente que aprecia estaría loco. Si alguien obedeciera ciegamente a toda la gente que admira, a alguien le quedaría mal.

¿Cuándo dejaremos de tener padres manipuladores, para empezar a tener política?

Espero que pronto.

martes, noviembre 06, 2007

La cruz, es sumamente conocida por nosotros. Su diversidad de sentidos es fascinante y hoy me confronta con una inquietud que toca puntos desde el pensamiento occidental hasta el misticismo afrocaribeño. Vayamos por partes, de todas todas, procuraré ser lo menos estructurado posible, porque estoy comprometido con su disfrute, más que con una didáctica medieval: está demostrado que entre neurona y neurona no hay bullets y la sinapsis no es una flecha de pogüer point.

Por un lado el peso, un peso que se lleva a cuestas, nazarenamente, purificadoramente, puede entenderse como cruz, independientemente de que una suegra tenga forma más bien de barril. O el típico caso del trabajo, las deudas, las angustias del día a día, la inseguridad, el hambre o el miedo... Cuando no tenemos una figura para definir nuestra pesar, se nos marca una X en el espíritu y se tuerce poco a poco, hasta alargarse una de las líneas, separarse levemente entre sí y terminar con la clásica forma de cruz...

Es un peso, sin embargo, dignificante, un castigo purificador por un delito nunca cometido, una culpa expiada por otros, un sacrificio noble en nombre de los más altos principios. Instrumento de la crueldad pagana, artefacto de demostración de poder estatal, ejemplo para los delincuentes en potencia -todo ciudadano es un delincuente en potencia- espectáculo sádico sangriento y vil. La cruz reduce el bien y el mal en dos líneas rectas perpendiculares que se atraviesan y construyen un diagrama con cuatro cuadrantes: Castigo, Culpa, Purificación y Crueldad.

Claro, eso cuando creemos en el Bien y el Mal. El Vodoo caribeño utiliza la cruz ampliamente en su iconografía mística. Entre los sacrificios rituales, las especias y las velas, el misterioso credo Vodoo coloca numerosas cruces cristianas, haciendo alarde no solo de un sincretismo poderoso, sino de un pragmatismo místico y simbólico: la cruz como encrucijada.

Es así, como la encrucijada es entendida en el Vodoo como uno de los elementos clave de su comprensión del mundo espiritual y humano. Una ética de decisiones y opciones, más que de culpas y sacrificios. Así, esta mitificada y muchas veces vapuleada forma de entender el mundo, ofrece una comprensión distinta de la cruz y sobre todo, de como establecer la ética. Confronta directamente la ética a posteriori del bien y del mal con una a priori de alternativas y encrucijadas.

La vida puede ser un camino o bien puede ser una cruz. ¡Llévátelo papá!

sábado, octubre 20, 2007

A veces me pregunto cosas sin respuesta solo por diversión. Supongo que muchas de mis estimadas e invisibles lectoras - y lectores - lo han hecho previamente solamente para hacerse un poco de daño sanamente distribuido.

La situación que se presenta hoy, luego de mucho tiempo, es la culpa. Una de las fuerzas sociales más interesantes de la historia, acompañando el pensamiento judeocristiano por más de 5000 años. Esta fuerza, vapuleada por Nietzsche como el obstáculo elemental impuesto sobre las voluntades de saber y de poder, me ha asestado un duro golpe.

Bien lo decía nuestro incomprendido alemán, el alcohol, la droga europea occidental por excelencia, da cuenta de la necesidad de las sociedades occidentales de huir de su conciencia. Precisamente, no solo de su conciencia moral, que frena las voluntades que dan vida al ser humano, sino también de la conciencia más elemental, aquella que tiene contacto con los asuntos más elementales de la vida humana.

Porque hemos de admitir, desde hace rato, a nuestras mentes les cuesta soportar la banalidad de los males cotidianos.

martes, octubre 09, 2007

Habiendo experimentado otra capital latinoamericana muy fugazmente, volver ha reconfigurado y consolidado buena parte de mi experiencia caraqueña. Este odio profundo hacia lo que somos, este desprecio inaudito hacia lo que aspiramos, este saber lo que podemos/debemos hacer y querer exactamente lo contrario o viceversa. Esta velocidad ajustada de agua a presión... Eso y la variedad gastronómica, no lo hay en Buenos Aires. Muy buena la carne, la pizza y la pasta. Pero dificilmente haya algo más, al menos tan visible y accesible como en Caracas. Y no solo contrasta lo visible/invisible -según corresponda- y accesible de la variedad gastronómica, sino tambièn el odio, el desprecio y la hostilidad.

Me pregunto consistentemente: ¿Por qué le tenemos tanta arrechera a nuestra ciudad? ¿Por qué nos odiamos tanto?

Difícilmente logre dar con un respuesta certera o alguna que sea distinta de los libros de moda de la editorial urano. Pero lo intento, sí que lo intento... y he aquí lo que se me ocurre: Secretamente... muy secretamente... Cada vez que damos la espalda a un niño que nos pide dinero para comer, cada vez que un cornetazo infame nos despega del asfalto mientras cruzamos un paso peatonal atestado de gente que nos esquiva mientras la esquivamos; cada vez que cruzamos miradas hostilmente con alguien en medio de la penumbra nocturna, pensando que puede ser un agresor mientras el otro piensa lo mismo; cada vez que la peste de la esquina llena de basura desparramada proyecta desde nuestras entrañas un gesto de asco... Una y cada una de esas ocasiones, en secreto sabemos - o sentimos - que nosotros somos parte de ese olor, parte de ese ruido, parte de esa miseria. De hecho, a veces, sentimos que es nuestra culpa.

Caracas, con sus desgracias, con sus olores y sus ruidos, nos estremece. Nos susurra en secreto el terror de sus distracciones que arrancan centenares de vidas cada mes. Nos grita que somos parte de sus maldades y nos abraza en sus pecados más banales para hacernos sentir mejor.

Lo hablamos, lo decimos y lo repetimos. Y seguimos aquí, siendo parte de esto, perpetuando y agudizando esto, pensando que no podemos hacer nada para cambiarlo y haciendo todo lo posible porque Caracas siga siendo lo que es y sea cada vez más ella.

Pero en fin, tenemos variedad gastronómica, eso sí. Aparte, esto no es muy distinto de lo que dicen los libros de moda...